Los viñedos

Los viñedos

Nuestros viñedos se reparten en 10 fincas que abarcan las 10 hectáreas. Cultivamos Cariñena (3 ha en viñedos centenarios), Garnacha (4 ha), Merlot (2ha) y Syrah (1ha), repartidos principalmente entre los municipios de Vilamaniscle y Rabós, dentro del macizo de la Albera.

Fotografia exterior de les vinyes

El entorno

Estos núcleos montañosos están caracterizados por ser una formación geológica muy cercana al Mediterráneo con suelos ricos en pizarra y con orografías y exposiciones muy diversas. Por ello, la uva que se obtiene es de gran complejidad y está fuertemente caracterizada por los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Fuego, Aire y Agua.

Fotografia exterior entorn

Tierra

Terreno pizarroso, muy pobre en materia orgánica, con elevado drenaje, que favorece la formación de plantas poco vigorosas. Los viñedos se ven obligados a desarrollar unas raíces muy profundas en su lucha para captar el agua que se escapa debido a la gran permeabilidad del terreno. Esta lucha estructura el vino, al tiempo que le confiere elegantes matices minerales.

Fuego

El clima mediterráneo donde, además, la pluviometría es escasa, ofrece muchos días de sol. El elevado nivel de insolación favorece que la maduración llegue a niveles óptimos.

Aire

Por un lado, la Tramontana, viento fuerte y seco del norte, reduce la presencia de microorganismos en las viñas, permitiendo que desarrollen su crecimiento vegetativo de manera natural y ecológica. Por otra parte, la brisa marina que sopla las tardes de verano, modera la temperatura, posibilitando que la uva llegue a una maduración menos acelerada.

Agua

La situación de las fincas, cercanas al mar, supone un efecto termorregulador dado que evita temperaturas extremas. Además, la escasez de este elemento en el medio condiciona en gran medida el desarrollo de las plantas, lo que le transmite elegantes matices al vino.